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Jaime y Mª Eugenia

Recibí a Cristo Jesús como Señor y Salvador en abril de 2010. Hice el C.B., bajo el liderazgo de Hugo Rosas (padre).
A contar de mayo del año 2010 me integré al Ministerio de Caballeros dirigido por Hólger García, los días miércoles a las 19.30 horas. Del mismo modo he estado participando del Ministerio de la Misericordia, asistiendo habitualmente una vez a la semana al Hospital del Trabajador. En esta asistencia a los accidentados debo agradecer al Espíritu Santo que me ha guiado para hacer recibir a Cristo Jesús a 28 personas (hasta hoy, enero de 2012). Toda la Gloria y la Honra sean para el Señor.
El estudio del curso básico, el discipulado, la lectura constante de la Biblia y las enseñanzas recibidas de Holger, me han ido profundizando y estabilizando la Fe en nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús.
Señalo además, que el hacer el devocional diario y orarle a nuestro Padre Celestial, en el precioso nombre de Jesucristo, pedir y agradecer la bendición de los alimentos que a diario consumimos en Familia o solo; así como pedirle la protección y sanidad, ha contribuido a tener presente en mi mente y en el corazón la misericordia de Dios todopoderoso en nuestras vidas.
La experiencia, que significa estudiar y vivir los contenidos del Curso Intermedio, ha logrado profundizar mi Fe en la fidelidad del Señor y del Espíritu Santo que mora en mí. Gracias doy al Señor porque Su misericordia es grande y Sus Obras son hermosas. Los testimonios de los diferentes miembros de Cenlimi, acerca de las sanidades milagrosas, son impactantes para quien se inicia en la vida cristiana. Alabo al Señor por todo esto.
El Curso Intermedio, me ha servido para lograr incrementar mi Fe y lograr un mayor autoconocimiento de la propia personalidad y del carácter formado a través de los años, a partir del recuerdo de la primera infancia y la huella que han dejado las experiencias en el aspecto emocional y espiritual, en relación a las vivencias en la vida familiar, la influencia materna y paterna, todo esto, con la ayuda del Espíritu Santo, a quién doy gracias.
Gracias a Dios por la familia bien constituida y el cariño de mis padres. Pero problemas los hubo, así como también los rasgos de carácter fuerte de mi padre y aquellos de mi madre, me marcaron emocional y espiritualmente. Con el trabajo personal que motiva el C.I., he logrado identificar algunas causas que gatillaron mis problemas de desarrollo emocional y espiritual. Del mismo modo, recordar, algunos pasajes de mi vida infantil que dejaron una herida profunda. He orado al Señor para que me de fuerza para perdonar, y Dios en Su Bondad me lo ha permitido. En un viaje que hice al norte, el presente año, logré reconciliarme con un amigo de infancia, y aun más, recibió al Señor conmigo, Gracias Dios.
En el capítulo que dice relación con la Terapia del Espíritu (Tedes), puedo decir que me fue de mucha utilidad y que actualmente estoy trabajando para aprender a perdonar y perdonarme. He avanzado lo suficiente para expresarles que tengo mi corazón mucho más aliviado, me siento más libre, Gracias Señor.
Sin duda los temas tratados en la Terapia del Espíritu, son de gran complejidad y profundidad, lo que en la práctica significa que no son fáciles de captar sin la ayuda del Espíritu Santo. Se necesita madurez espiritual o discernimiento, honestidad para reconocer en uno, los pecados cometidos, llevado quizás por un interés mal sano, sentimientos y ataduras a un pasado que no siempre es fácil recordar.
Mi experiencia, de acuerdo a mi formación humanista, propio de un ambiente laico, antidogmático y agnóstico, me unió a la masonería; secta que sostiene usar la Biblia y a Dios como base, pero que omite la Preciosa Sangre Redentora de Jesús. Tal sacrilegio, abrió una puerta para que ingresaran los demonios a mi vida y la alteraran de manera significativa, alejándome de nuestro Padre Celestial.
Con la ayuda del Espíritu Santo, personalmente he logrado limpiar mi casa destruyendo libros, apuntes, diplomas de reconocimiento y recuerdos de una vida de muchos años en las tinieblas; pero que ahora gracias a Dios he dejado, para unirme a la Obra que el Señor nos ha encomendado: dar a conocer a Dios y los caminos que llevan a Él. Jesucristo ya lo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida, nadie llega al Padre sino por mi”. (Juan 14:6).
Actualmente Él es mi Guía y mi Luz y a Él le pido que me unja con el Espíritu Santo y me libere de toda posible atadura, atando a los demonios del materialismo y la incredulidad. Bendito sea el Señor, Gracias te doy.
El Curso Intermedio me ha enseñado que nada nos pertenece y que los bienes de los cuales disfrutamos como propios, es solo un préstamo del Señor y nuestro deber es saberlos administrar. Gracias doy por el curso de finanzas entregado por Ivette Mazu.
En cuanto a las enseñanzas en relación al curso de sanación a los enfermos, es de vital importancia para acudir en ayuda de todos aquellos que sufren, para llevarles el alivio y sanación y poder servir de instrumento del Señor.
Por último quiero agradecer al Señor por haberme permitido hacer este curso de sanación interior, proceso que sigue aún hasta que el Señor lo permita, y me doy cuenta que depende también de mi Fe y de la renovación de mi ser en Cristo Jesús.
Agradecer finalmente a nuestros líderes a cargo, Marco Manzur y Patty Mazu, quienes con generosidad y entrega han ministrado este curso, así como también a todos los líderes expositores en los diversos temas tratados. Que es Señor los colme de bendiciones.
Finalmente, agradecer a nuestros líderes distritales, Holger García y Magaly González por su generosa entrega en Cristo Jesús para bendición de nuestra Iglesia CENLIMI, al servicio de nuestro Señor.
Jaime Efraín Santibáñez Le-Roi
Santiago, diciembre de 2011.